

Recetas
Típicas
PLATOS
DE NORTE A SUR
La cocina navarra viene marcada por la geografía, ya que ésta
cae bajo el ámbito mediterráneo, cuya característica
es el cultivo de cereales, vid, olivo u frutales, amén
de las hortalizas que señorean las tierras de la Ribera.
En la montaña abundan los prados, donde pasta el ganado
que
proporciona carne, leche, mantequilla y queso; en cuanto a la
agricultura, la Montaña es la zona del maiz. La diversidad del
clima de Navarra y las aportaciones de varias civilizaciones que aquí
se han aposentado -romanos, árabes, judíos, además
de nuestra secular vinculación con Francia- han proporcionado una
gastronomía muy variada y muy rica en su concepción primaria,
como inevitable vehículo de la alimentación.
En
cuanto a las numerosas y fértiles huertas de nuestra Comunidad,
contamos con algunas excepcionales, como son las de la Mejana de Tudela,
la Magdalena y Arantzadi de Pamplona, Pastoriza de Tafalla, Castolagua
de Sangüesa, Campollano de Puente la Reina, etc. Los espárragos,
las habas, las alcachofas y los guisantes se unen en la regia menestra
de verduras tudelana. En la Ribera también destaca la lechuga
"de grumillo" o cogollicos de Tudela. Especial atención
merecen las borrajas, una planta que no se conoce fuera de Navarra y
que constituye un plato delicado y sutil. También en la Ribera,
la alubia pocha hace maridaje con la anguila y, en la Zona Media, las
pochas se unen a las codornices. Un cultivo introducido hace pocos años
es el de la endibia, que se encuentra entre las mejores de Europa.
En
las sopas destacamos la baztansopa, cocinada con la grasa del
carnero, la crema de cangrejos de Estella, las migas de Mañeru,
hechas con costras de pan seco y cubiertas con lonchas de tocino entreverado
y huevos fritos, y las típicas migas de pastor de Ujué.
Entre
las tortillas destacan las de espárragos, de queso, de
ajos frescos o ajetes, de chistorra, de setas y, sobre todas, la de
patatas, que es invención navarra. Concretamente de los voluntarios
que mandaba Mina en la guerra de la Independencia, a comienzos del siglo
XIX.
El
Bidasoa es el rey de los ríos navarros, pues en él siempre
se ha pescado el suculento salmón. Otro pez que se prepara "a
la navarra" es la trucha -con jamón-. Las truchas se hacen
cocidas en Ventas de Yanci y asadas al horno en Santesteban. A la historia
reciente hay que acudir para hablar de los cangrejos en fritada de Ostiz.
en Tierra Estella destacan los caracoles, que se preparan a la brasa,
en fritada o como compañía de diversas carnes. Aparte
del bacalao a base de leche.
Ya
hemos hablado de las distintas preparaciones del cordero, pero
no hay que olvidar las piernas de cordero mechadas de Urroz y los menudicos
o patorillo. La fritada de ternera se conoce cerca de la frontera francesa
como la "otxoa". La caza, muy rica en Navarra, nos da malvices,
palomas torcaces y liebres que se preparan acompañados con chocolate.
Las perdices al estilo de Mañeru o asados en barro como
en Cascante. Otros platos de caza son el faisán, la liebre a
la baztanesa, la cabeza de jabalí del Roncal y las perdices al
chocolate.
Para
los postres, tenemos la cuajada hecha en Kaiku, la costrada de
Aoiz, los piperropiles, las coronillas de Pamplona, las alpargatas de
estella, las tejas de Artajona, las ensaimadas de Olite, los canutillos
de Sunbilla, la leche frita y la sopa cana pamplonesa.
