
LA
PELOTA VASCA
Modalidades de la Pelota Vasca
Pelota
a pala
Navarra
y Vizcaya pueden disputarse el honor de haber dado carta de naturaleza
vasca al juego de pelota a pala, que en el siglo XVIII ya se practicaba,
como juego directo y a largo, según podemos ver en el tapiz de Goya,
titulado «El juego de pelota». Ya hemos visto anteriormente el desafío
entre el palista tafallés Ocón y el guantista «Urchalle», celebrado
según creemos recordar en los «sanfermines» de 1851 (justo cuando venía
«Urchalle» de exhibirse ante el futuro Napoleón III, cuando éste no
era sino Luis Bonaparte, Presidente de la República francesa).
Tras
esta referencia, casi prehistórica tenemos que avanzar hasta el período
comprendido entre 1870 y 1887, fechas en las que el famoso Larrínaga,
más conocido como «Bishimodu», gozó fama de ser el mejor palista de
Vizcaya, hasta que en este último año se enfrentaba, a pala por supuesto,
y era vencido por «Chiquito de Eibar» en el frontón de Durango.
En esta época fueron famosos los desafíos entre durangueses y markineses,
que necesitaron de tres partidos para dilucidar la superioridad, uno
en cada villa rival y el tercero, de desempate, en Elgoibar.
Hay que decir que Durango, a pesar de contar con «Bishimodu», perdió
el partido definitivo.
Sin embargo, los estudiosos de esta modalidad, estiman que el moderno
juego de la pelota a pala arranca de los legendarios desafíos jugados
entre los navarros Francisco y Eugenio Eraso, contra los vizcaínos Goicoechea
y Angel Bilbao, «Chiquito de Abando», dentro de los primeros años de
esta centuria.
El primer partido se jugó en el frontón de Bergara,
el 3 de abril de 1904, ganando los vizcaínos por 60/43, gracias sobre
todo a la sobresaliente actuación del «Chiquito», que ganó con la jugada
inicial nada menos que veinte tantos.
Pala
corta. El manista Marcelino Vergara exhibe un buen estilo en el
manejo de la herramienta.
Manolo
Canellada, un gran palista de los
años sesenta.