
LA
PELOTA VASCA
Modalidades de la Pelota Vasca
Cesta Punta
Es
el juego que se practica con el tipo de "shistera" denominada
«mauser» y tiene dos versiones: la que se practica en plaza libre y
recibe el nombre de agrand chistera» y aquella otra que tiene por marco
las canchas de pared izquierda, denominado juego de cesta-punta por
antonomasia, aunque más conocida internacionalmente como “jai-alai”
(fiesta alegre).
La cesta amauser» fue un invento del pelotari renteriano Melchor Guruceaga,
que no se proponía, ni mucho menos inventar o patentar un nuevo juego,
sino simplemente acomodar las viejas ashisteras» a su muñeca fracturada.
(Jugando Guruceaga en Buenos Aires el año 1887 se fracturó la muñeca
y estuvo algún tiempo sin jugar. Pero cuando se reincorporó a la actividad
advirtió que su mano se resentía e ideó la construcción de una cesta
que le permitiera jugar mejor de revés, que si era más arriesgado para
la ejecución de la jugada, le exigía un menor esfuerzo físico.
Y así surgió la nueva cshestera»—él decía siempre "shistera"—especial:
algo más larga, más estrecha, más curvada en el fondo y más profunda,
con una mejor recepción de la pelota. Su aparición en la cancha con
este armatoste—que llamaba más la atención porque Melchor era de baja
estatura—causó no poca hilaridad entre los espectadores, que cesó en
cuanto el renteriano comenzó a repartir cestazos: la pelota, retenida
en el fondo de la cesta con mayor facilidad, salía acto seguido acomo
una bala»—de ahí el nombre de «mauser" que recibió la nueva cesta—,
que además Guruceaga ponía donde ponía el ojo): Para entonces, algunos
pelotaris, como el Chiquito de Abando, que practicaban el
«joko-garbi», habían hecho uso y abuso del revés, practicándolo con
tal habilidad que los jueces no se atrevían a penalizarlos por «atxiki»
(retención de la pelota o "mordisco" literalmente.
Así las cosas, la nueva cesta de Guruceaga sería rápidamente adoptada
por otros pelotaris que, como Samperio, Madurga, Recondo, Pasieguito
o Larralde, tenían que estar de baja semanas enteras reponiéndose de
lesiones y torceduras, lo que facilitaba, también, el juego de revés.
No todos tenían la habilidad del renteriano inventor de la nueva cesta
y de esta manera, entre la manga ancha de los jueces y la aceptación
que tenía entre el público boanerense la nueva herramiento, fue concibiéndose
un juego nuevo, que no sería conocido por el público vasco hasta 1894
en que se presentaron en San Sebastián los primeros «mauseristas», con
amplio rechazo del público erltendido.
Sin
embargo, extendida su práctica entre la juventud «pelotazale» vasca,
muchos de cuyos practicantes tenían su vista puesta en los frontones
americanos como meta deportiva, la cesta punta se fue perfilando como
un juego de características peculiares que terminaría siendo plenamente
aceptado. Quizá el momento culminante de la transición del«joko-garbi»
a la cesta punta habría que buscarlo en el partido-desafío que jugaron
mano a mano en Durango el jokogarbista Juan José Irún, terrible sacador
y poderoso voleista y el puntista vizcaíno Miguel Zabarte, una de las
figuras del «mauser». Los terribles saques de Irún, que normalmente
eran poco menos que irrestables,
eran devueltos por Zabarte con absoluta naturalidad, ganando éste en
el peloteo con toda facilidad la posición dominante que aquél trataba,
sin éxito, de neutralizar de volea
Lleno de amargura, Juan José Irún comprendió que no tenía nada que hacer
y se retiró sin esperar a que el partido acabara con un tanteo humillante.
Muchos aficionados que asistieron al partido, algunos de ellos fanáticos
del “joko garbi”, salieron convencidos de que se había abierto una nueva
era para el juego de la shistera. Y que encontró en Vizcaya, con una
menor tradición en el uso de este tipo de herramienta, una afición virgen
y bien dispuesta a entregar sus preferencias a este juego, convirtiéndose
en el vivero, que nunca ha dejado de ser a partir de entonces, de los
mejores puntistas que han ocupado las cabeceras de cartel en frontones
del mundo entero.
Melchor
Guruceaga, de Rentería,
este pelotari por causa de una lesión de muñeca,
fue el que inició el empleo de la cesta “mauser”,
que dió origen al actual juego de cesta-punta.
LLos
hermanos Edorza, centro Xemein (Vizcaya), ejercicios espirituales
para pelotaris, 1927.
Jean
Urruty